Empatía en el trabajo, ¿es necesaria?

En un futuro próximo, nos veremos obligados a desarrollar y adquirir nuevas habilidades y destrezas que nos ayuden en la adaptación laboral, ya que los avances tecnológicos marcaran las pautas de lo que está por venir.

El pensamiento computacional será habitual para las organizaciones, las cuáles desarrollaran la implementación de conceptos y herramientas propias de la informática para la resolución de problemas, los grandes conflictos organizacionales y la toma de decisiones. Además cada vez más, la tecnología se acerca al fenómeno conocido como Big Data, a través del cual, la organización ya está tomando decisiones en base a las grandes cantidades de información en formato digital que adquiere.

Por otro lado la alfabetización mediática es cada vez más latente, debido al uso de las nuevas formas de comunicación, la producción de contenidos y herramientas digitales con gran contenido visual.

En la próxima década, los trabajos demandarán adquirir habilidades transversales, el empleado además de tener conocimientos como profesional, deberá entender cuestiones básicas de aquellas disciplinas en las que no son expertos.

Por último, los trabajadores tendrán que mejorar la adaptación a las metodologías de trabajo remotas (teletrabajo) y desarrollar estrategias para motivar a los miembros de su equipo, quienes seguramente no compartan el mismo espacio físico a la hora de trabajar.

“Todo ser humano tiene un talento”

Adjudicar sentido a nuestras propias experiencias y desarrollar estrategias de negocios, se destaca por el hecho de ser una habilidad exclusiva de los seres humanos, ya que exige un nivel de análisis complejo que el desarrollo tecnológico, las máquinas o el Big Data no podrán asumir.

Asimismo, son destacables las habilidades consideradas como inteligencia social, ejemplo de esta habilidad son las personas empáticas que se vinculan e interactúan de forma efectiva con quienes los rodean, logran intuir qué sienten los demás, qué motiva sus comportamientos y cuáles son sus expectativas.

Gracias a estas habilidades, las personas de una organización serán capaces de actuar en circunstancias excepcionales o responder a situaciones inesperadas de forma efectiva y práctica.

En definitiva, toda persona tiene derecho a tener un empleo digno y debemos estar preparados para lo que viene, nuevas tendencias, avances tecnológicos, nuevas generaciones de profesionales formados con altísima calidad, exigentes necesidades generadas por los mercados, competidores, etc…

Desarrollando MEJORES PERSONAS conseguiremos trabajadores comprometidos que buscarán en su avance profesional no sólo su beneficio propio sino el bien común para el equipo que desarrollará también la mejora de la sociedad, generando por consiguiente un posicionamiento referente.